jueves, 20 de agosto de 2026

Día 7 - Wroclaw

Ya de día, toca arrancar. Comenzamos el día con un free tour para situarnos, sobre todo, en la historia de la ciudad. Entender que la ciudad fue alemana hasta hace 80 años ayuda para aclarar el porqué de la arquitectura o del urbanismo que presenta la misma. Pasamos la mañanas caminando desde la plaza del mercado hasta la catedral, pasando por la universidad o el mercado (Targowa). Todo ello, aseverado onnumos cuantos gnomos, por supuestos. Esta vez ni pausa para cafecito si quiera.



Así que al acabar, decidimos aprovechar para comer en el bar de leche (Polskie smaki)  del mercado. En este tipo de establecimientos suele haber algo de cola pero tenemos suerte de que todavia no ha llegado el grueso de gente. Nos venimos arriba queriendo probar diferentes cosas y acabamos demasiado llenos. El precio: muy razonable.


Como el plan del día es acabar pasado el anochecer, decidimos volver a descansar un rato. Una pequeña siesta siempre ayuda. Nos llega una alerta de temporal como el que nos llegó en Cracovia así que puede que mañana sea un día pasado por agua. Con suerte nos hemos dejado para el día siguiente dos actividades que son en interior. Así que café en mano, nos vamos a recorrer las distintas islas. Un paseo agradable que nos lleva hasta la catedral de nuevo.


Con el fin de hacer algo de tiempo, nos tomamos algo en una terraza de al lado. ¡Esos sofás son como nubecitas! Sobre las 19:50 decidimos marcharnos con una parada en el baño. Pero nos toca salir corriendo: ¡el farolero ya está aquí!


Y es que en la zona de la catedral existe un farolero que cada atardecer enciende unas 100 farolas con gas. De los más curioso de ver, la verdad. Eso sí, al final del trayecto, gordas de gente. ¡Cuánto maleducado suelto, señor! Al acabar, aprovechamos para hacer unas cuantas fotos por la zona y poco a poco, volvemos a hacer el paseo de vuelta a casa. Paseo en el que nos toca apretar un pelín el paso cuando empiezan las primeras (y únicas) gotas.


Pasos: 16.374

miércoles, 19 de agosto de 2026

Día 6 - Cracovia - Wroclaw

Hoy toca cambiar de ciudad. Así que tras desayunar y recoger todo, nos vamos a por el tranvía. Pero en la parada llega la primera sorpresa del día: el tranvía 17 no pasa por nuestra parada (nunca habíamos tenido un fallo así con Google). Así que buscamos alternativas que nos acerque a la estación.

Ya en la estación, tras pasar por el aseo (que es de pago) subimos al andén cuando una señora se cae hacia atrás en las escaleras mecánicas: la gente a penas ayuda y la escaleras no cuentan con botón de emergencia. Todo raro cuanto menos. Ya con el susto un poco pasado, llega el tren y nos montamos en nuestro vagón. Pero cuando arranca, nos damosncu nota de que vamos a contramarcha (yo no sé si es que no entendí bien la señal o me confundí; lo comprobaremos en los próximos viajes). Me consuela ver que a los de delante les ha pasado igualmente.


Tardamos unas 3h en llegar a Wroclaw, que tiene una estacion de tren muy bonita. Aprovechamos para hacer la compra rápidamente en la misma estación ( ¡Viva Biedronka!) y nos vamos en autobús al apartamento, que nos deja en la misma puerta.

Nos situamos, comemos y descansamos un poco antes de salir a dar una vuelta por la ciudad. Lo primero para arrancar es un poco de cafeína así que hacemos una parada técnica en El gato donde también tienen drip bags así que otro souvenir.


Ya con algo más de energía nos vamos a la plaza del mercado. Hay que decir que en este país la luz al atardecer es muy bonita. Mil fotos, la visita correspondiente a la oficina de turismo, otros mil gnomos, un pianista. Todo esto en una única plaza jjjjj. Al anochecer tiramos para casa. Mañana será otro día.


Pasos: 10.739

martes, 18 de agosto de 2026

Día 5 - Cracovia

Último día en Cracovia. La idea es un día relajado ya que realmente no tenemos nada indispensable que hacer. Así que después de descansar y desayunar tranquilamente, salimos a pasear por nuestro barrio, Podgóze. Un cafecito gente a la iglesia de San José y una visitilla rápida para acercarnos a las escaleras de colores. Que no dudo que en su momento lo fueran pero hoy por hoy ya, no.

Nos cercanos a la Sinagoga Remuh. Realmente no merece la visita pero teniendo tiempo, decidimos entrar. Como ya es medio día, nos acercamos a Kuchnia Domowa Sąsiedzi a comer. No está mal y el lugar es agradable pero el placki con gulash de la plaza nueva era mucho más rico.


Para el café, no nos desplazamos más que unos pocos metros ya que acabamos de cytat café: buen ambiente, agradable, con mucho espacio y un café 4/5 (vuelve a tener un toque quemado del tueste).


Nos quedamos por el barrio judío. Aunque observamos que a pesar de haber mucha hostelería, hay poco comercio. Nos queda una última parada: el bar Singer, así que el refrigerio de la tarde nos lo tomamos en la terraza. ¿Y con quién nos cruzamos? Evidentemente, con Jairo.😂😂😂 Si es que al final nos movemos por pocos sitios.


Está dada tormenta para ultima hora del día y en cuanto se empieza a oscurecer, cogemos y nos vamos hacia casa. Cogemos primero 4 cosas para el tren de mañana y en tranvía a casa. Y llegamos justo cuando empiezan las primeras gotas del tormentón que cae. Solo queda dejar las mochilas preparadas y cenar. Mañana toca cambiar de ciudad.

CAFETERÍAS DE CRACOVIA 
- Karma 3.5/5. Bien pero un punto quemado que amargaba de más 
- Knitted coffee 5/5. Muy rico y bien preparado con sabor y cuerpo
- Boho. 4/5. El café rico pero la preparación del flat white fue..... rara. La leche demasiado espumada y no se mezclaba.
- Yellow Monkey. 3.75/5 Rico pero para mi gusto, le faltaba cuerpo. El lugar muy agradable.
- Emigrant. 3.75/5. Estaba rico pero poco sabor.
- Cytat. 4/5 Lugar muy agradable. El café rico pero tenía un ligero punto a tueste de más.

Pasos: 11.919

lunes, 17 de agosto de 2026

Día 4 - Cracovia

El día comienza arrancando temprano ya que s las 8:15 ya vamos camino a las Minas de Sal. A las 9:00 comenzamos el tour de dos horas con Martin, quien me recuerda la importancia de la entonación más que de la pronunciación incluso. Todas mis neuronas a full para intentar comprenderle.


Durante dos horas, recorremos la mina de sal, visitando diferentes cámaras y capillas. Según nos cuenta, la mina consta de 250km en total. Al finalizar la visita tiene opción de visitar el museo peor nosotros pintamos por irnos. La salida se convierte en un Scape room pero finalmente, conseguimos tomar aire fresco. Bueno "fresco" porque hace un calor de mil pares de demonios.


Así que buscamos la sombra para tomar un refrigerio. Antes de volver a Cracovia, visitamos la Torre de Graduación, la cual, al parecer, tiene propiedades curativas a nivel respiratorio. Yo me quedo con que es relajante pero más allá...


Siendo la hora que es, volvemos a coger un Uber para acercarnos a la zona del castillo a comer en un bar de leche de la parte vieja. Una cabezadita en el Uber también cae, no vamos a negarlo.

Ya en el centro,  vamos al bar de leche que teníamos fichado pero entre la cola y el calor que hace también dentro, decidimos buscar plan b. Y menos mal porque hubiera acabado en la cárcel tras asesinar a una polaca por maleducada. Acabamos en el local de al lado, Mamita, donde un menú de bebida y dos porciones de pizza nos cuestan 28 zl. Perfecta paradita la fresca de un callejón.


Para seguir con la pausa y para seguir huyendo del calor infernal del mediodía, nos acercamos a Yellow Monkey a tomar un café, no sin antes tirarlo por la taza. En fin, cosas que pasan. Un poco de aire acondicionado, un poco de ver el perfil de gente que circula y un souvenir en formato de café más tarde, nos vamos hacia el castillo. Buscamos los sellos correspondientes y la sombra, porque aunque ha bajado, sigue apretando.


Aprovechamos la tarde para ir paseando por el Vistula, primero junto al dragón, después rodeando todo hasta volver a Kazimierz. Un paseo que podría haber sido más agradable con algo menos de calor pero...c'est la vie! Rozando los 20.000 pasos (iba s ser un día tranquilo), nos vamos a tomar una cerveza fría en Mleczarnia donde, para no perder la costumbre, nos encontramos con Jairo, el guía del tour.


Cada día entiendo más a los parisinos cuando se sientan de cara a la calle. ¡Lo interesante y divertido que es observar a la gente que pasa por la calle! Eso sí, en Polonia todavía no han aprendido a sacar las cervezas frías como se merecen.


Hoy toca seguir probando comida polaca, pero esta vez al estilo que más nos gusta: ¡comida polaca callejera! En la Plaza Nueva nos decantamos por probar un zapiekanka standard en Endzior y placki con gulash en el puesto Placowe Love siguiendo la recomendaciones de Jairo. Empieza a chispear así que buscamos resguardo en los puestos. La espera del zapiekanka es larga y la verdad, bien, pero no nos parece nada del otro mundo (no deja de ser un Panini). Sin embargo, con el placki con gulash, todo lo contrario. Es más, repetimos 😂😂😂. Totalmente recomendable. Eso sí, estando en la terraza nos toca salir corriendo a resguardo cuando empieza la tormenta. Es momento de acabarse el plato y poner rumbo a casa en tranvía.


Ya en casa, ducha, un postrecito y lavadora en marcha. Aunque el drama no se había acabado puesto que la lavadora al acabar no se abre. Al final, nada que la fuerza bruta no soluciona.😂😂😂

Pasos: 22.775

domingo, 16 de agosto de 2026

Día 3 - Cracovia (Auschwitz-Birkenau)

El despertador poca cuando sale a las 4:45. ¡Cosorro! La vida del viajero es dura. Un agua rápida y ni las lentillas en los ojos. A las 5:15 cogemos el Uber hacia el punto de encuentro para la excursión. Llegamos puntuales de más y con la rasca de la mañana, aprovechamos para hacer unas cuantas fotos. A las 5:45 puntuales pasan lista para subirnos al autobús dirección a Auschwitz. Como tontos hay todos los días y en todos los sitios, no v a ser menos en el autobús: una pareja asegura que la gente se ha sentado mal y que no hay sitio para ellos (cuando a mi derecha hay dos asientos libres, eso sí, separados por el pasillo). Si es que donde no hay mata, no hay patata.


La excursión a Auschwitz se estructura de la siguiente forma: 1h15min de trayecto (15min pausa), 1h30min de visita a Auschwitz I (15min pausa y traslado en autobús de 5min), visita a Auschwitz II -Birkenau de 45 min (15min pausa) y 1h 15min de trayecto de vuelta aproximadamente.

Así que lo primero es aprovechar para una pequeña cabezadita porque el día va a ser largo. Al llegar, antes de entrar, parada técnica para ir al baño (fuera hay un edificio de baños: a la derecha hay más, en los que no suele haber cola y además, hay unas prefabricadas con más baños) y desayunar el yogur que traíamos.


Comenzamos la visita puntual y la entrada ya sorprende: el edificio de entrada está edificado de tal manera que realmente da la sensación de estar dirigiéndote al matadero. Impresiona.


En Auschwitz I, se visitan diferentes barracones en los que además de conocer la historia, se pueden ver distintos objetos así como conocer distintos testimonios. Durante toda la visita estás caminando mientras vas escuchando las explicaciones de la guía. Es un constante de información y estímulos, así como de reflexiones.



Tras otra pausa y el desplazamiento correspondiente, sobre las 9:50 entramos a Auschwitz II- Birkenau. Aprieta el calor ya a estas horas de la mañana así que nuestros mejores aliados son los gorros que compramos para Egipto y el fular a modo de capa para taparnos. Trucos que una vez que aprendes ya no se te escapan.


Es sorprenden la dimensión de este, así como el ver con tus propios ojos eso que has visto en imágenes antes. Pensaba que Auschwitz iba a ser más duro en cuanto a lo que se mostraba in situ y creo que más bien, esa dureza viene de las reflexiones personales constantes que vas realizandote a lo largo de la visita. Hay lugares que ponen los pelos de punta, eso es una realidad, pero creo que quien no esa reflexión interna, poco le puede aportar la visita, que bajo mi criterio, es indispensable.

La vuelta en autobús vino bien para poder descansar un rato. Se nota ya el madrugón y una siesta siempre se agradece. Llegamos de vuelta a Cracovia sobre las 12:30 y casualidad, nos encontramos con el acto de conmemoración por el día de las Fuerzas Armadas. Hay que reconocer que algunas de las vestimentas eran espectaculares. Sabiendo que íbamos a necesitar descanso, tocaba una comida en un clásico: McDonalds. Al acabar, para seguir huyendo de la calorina que aprieta, nos vamos a tomar un café al Boho.

Nos sorprende lo caros que son los cafés en generals. Las cafeterías de especialidad tienen preciosi similares a los de Donosti, pero que está mañana en una máquina de Auschwitz el precio variará solo en un par de zlotis (0,5€), llama la atención. Según Google, no es costumbre tomar café fuera de casa, entiendo que si forma de socializar es en casa,by por lo tanto, los cafés fuera de casa son un 'lujo'.

Por la tarde, paseamos por la tarde vieja visitando el ayuntamiento, el mercado, la basílica y cae la compra de algunos souvenirs. Sobre las 7, ya en casa, no queda más que repetir pica-pica, ducha y a dormir.

RECOMENDACIONES PARA LA VISITA A AUSCHWITZ 
- Llevad preparados diferentes snack y agua.
- En época de calor, crema solar, gafas, gorro, indispensables.
- Calzado cómodo: solo en Auschwitz hemos hecho 10.000 pasos. Se camina todo el rato y el terreno puede ser algo irregular.
- Creo que el madrugón merece la pena: entiendo que a pedida que el día avanza, poco a poco las cosas se irán dilatando y por ende, masificando. Nosotros hemos tenido la suerte de ser de los primeros tours y eso nos ha permitido ver distintos espacios sin gente. Además, si es verano, evitas las horas de más calor.

Pisos: 16.846

sábado, 15 de agosto de 2026

Día 2 - Cracovia

La vida después de una noche de sueño reparador se ve de otra forma. Pequeños placeres de la vida.

Tras un desayuno completo, ponemos rumbo a explorar la ciudad. Paradita técnica en el banco para sacar algo de efectivo (con Revolut, hemos sacado en el Pekao que al parecer no tenía comisión) y ya de ahí al tranvía (se puede pagar en la app o en otro l propio tranvía) para acercarnos al castillo de Wawel.

La de free tours que hay en español no es normal. 4 a las 10 y 2 a las 10:30. Nos toca de guía del tour del barrio judio Jairo, un colombiano que lleva más de una década en la ciudad. Y así, poco a poco, recorremos la historia de los judíos de Cracovia mientras recorremos sus calles. A mitad de turno, se nos acerca José, un chico del Antiguo que dice conocernos. Y es que, al final hilando, caemos en la cuenta de que le di clase en su empresa hace las de una década. ¡El mundo es un pañuelo! Hemos estado casi 3 horas recorriendo tanto el barrio judío como el guetto judio. Totalmente recomendable. Por cierto, el tour se puede pagar en efectivo, con bizum o mediante Revolut. Un avance.


Al acabar, aprovechamos para acercarnos al bar de leche Kraus, ya que nos conviene quedarnos por la zona. Según llegamos, me sorprende para bien que hay poco extranjero. Buena señal. Aunque en la pared solo esté en polaco, tienen menús en inglés en papel así que eso y señalar, funciona. Aunque al parecer con un pequeño fallo: nos sacan un único pollo empanado pero nada que no se solucione volviendo a pedir. Comida bien cocinada, nada grasienta de más, casera. Para mí, muy recomendable. Con bebida, unos 10€ por persona.


Como todavia tenemos tiempo, nos acercamos a la zona de la fábrica para tomar un café en Knotted coffee. Muy rico (y caro) pero un poco de descanso en una hamaca siempre está bien. Llegamos con unos minutos de antelación a la fábrica de Schindler: muchísima cola para los que no tienen entrada pero si se tiene ya comprada, se entra directamente.

Bastante puntual comienza el tour guiado que dura hora y media. Sinceramente, bajo mi criterio, no merece la pena: no es barato en absoluto, no hay más que dos cosas originales de la fábrica y en cuanto a la historia, se centra en la historia general de Cracovia y no tanto en la de Oskar Schindler. Así que sí hacéis el tour del barrio judío, yo invertiría ese dinero y tiempo en cualquier otra cosa.

Como mañana nos toca madrugar mucho, lo único que hacemos es acercarnos a ver lo que queda del muro del guetto aprovechando que estamos cerca y luego ya vuelta a casa. Eso sí, una paradita en Biedronka: ¡esto sí que es un supermercado en condiciones! Ahora, los precios nos siguen resultando caros (o más bien, esperábamos que fueran más bajos).

Llegados a casa, solo queda ducha, pijama y, lo mejor: una cervecita bien fría con un picoteo.

Pasos:14.854 

viernes, 14 de agosto de 2026

Día 1 - Cracovia

Ver el eclipse total y viajar al día siguiente tiene el precio de dormir poco. Así que cuando el despertador suena a las 5:30 maldigo todo lo maldecible. Una ducha rápida y gafas, porque las lentillas son un no rotundo ahora mismo, y ponemos rumbo a la estación de autobuses para ir al aeropuerto. Desde que pusieron el autobús al aeropuerto con Lurraldebus a 4 y poco euros el billete, siempre que de puede, vamos en bus.

Rara la calma que se percibe en Loiu al llega, ya que últimamente siempre parece un hervidero. Será que los vuelos de primerísima hora ya han salido y de ahí la calma pero nos llama la atención. Un café rapidito a precio de oro con un cachito de bizcocho casero y directos a la puerta de embarque. Parece que vamos todos a la cámara de gas con la de gente que se ve al bajar a la puerta 😆😆😆.

Volamos con WizzAir. Primera vez y similar a Vueling: asiento 'amplio' para ser low cost, asiento correcto. Yo, duermo medio vuelo. El resto, se dedican a los pasatiempos imposibles 😂😂😂.


En algo menos de 3 horas llegamos a Cracovia. Y tras pasar rápidamente por el baño, pedimos un Uber para ir al alojamiento. Como todavía es temprano para haver el check-in, tras una pausa en el patio, nos acercamos al supermercado para hacer la primera compra. Lo cierto es que los precios no nos parecen nada baratas pero es lo que hay. Un piscolabis en el patio y nos da la hora del check-in. Toca comer y descansar un rato que el madrugón se nota.


Con un pelín más de energía, por la tarde, nos acercamos al barrio judio Kazimierz. Un paseo por el río en pleno verano. Se percibe la vidilla de verano: gente paseando, corriendo, haciendo picnic, leyendo,....Es algo que en muchos países europeos hacen y que siempre pienso que nos queda mucho por aprender.

Llegamos a mi primera chincheta: la cafetería Karma. Una cafetería que está escondida en un patio entre edificios. El café 3,5/5; un pelin con gusto a quemado. A las 7, cuando cierran, damos un paseo por el barrio. Estirar las piernas un poco. Lo cierto es que hay muchísimo ambiente en las terrazas: pinta bien.

Pero el plan del día es sencillo: vuelta a casa, segunda visita al super y a casa a cenar. Ducha, pijama y una ensalada: pequeños placeres de la vida. Son estas cosas las que me hacen preferir siempre viajar a apartamentos: el día que quieres disfrutar en la calle, puedes, y el día que quieres descansar, también. Best of both world's qué diría Miley Cyrus.


Pasos: 13.631