domingo, 5 de diciembre de 2010

Grecia - Mykonos (24, 25 y 26 de septiembre de 2010)

Tras vagar por la oscura noche ateniense, llegamos al puerto de El Pireo con tiempo más que suficiente para localizar nuestro ferri (además, como el día anterior nos tuvimos que acercar al puerto para recoger los billetes, ya sabíamos de dónde salía el ferri).

En 3 de los 4 trayectos en ferri que hicimos viajamos con la compañía Blue Star Ferry. Es cierto que la escogimos por ser la más barata, pero yo, que me esperaba un ferri de mala muerte que se cayera a cachos, quedé gratamente sorprendida. Ferries nuevos, limpios y bastante cómodos.

Primeras fotos de locura en el ferri.

Salimos a las 7:35 de la mañana de El Pireo. Y la verdad, soplaba una rasca considerable. Tuvimos algo más de 5 horas para "disfrutar" del barco. Como nosotros viajabamos con el billete más barato del Blue Star Ithaki (Clase Economy, 31€), no teníamos asientos asignados, así que teníamos que buscar sitio donde pudieramos estar. Sin embargo, unr ato más tarde nos sentamos en los asientos de una categoría superior y no tuvimos problemas para estar allí. Así que, por lo menos, si no viajáis en temporada alta, no compréis los Air Seats. Ahorraros los 4€ de diferencia porque os podréis sentar igualmente (nosotros lo hicimos en todos los trayectos).


Los chicos del viaje admirando las vistas.

Así, a eso de las 12:50, llegamos a la conocida Mykonos. El plan del día era claro: llegar al camping lo antes posible, cambiarnos y a la playa:D. Nos alojamos en el Paradise Beach Resort. Tuvimos suerte que tenían sevicio de trasporte al camping, así que, no tuvimos más que localizar el minibus. Además, les explicamos nuestro problema con las maletas y muy amablemente nos acercaron al aeropuerto antes de ir al camping. Un detalle, la verdad.

Por fin llegamos los 8 con nuestras respectivas maletas a nuestras habitaciones (2 habitaciones cuádruples; 70€ hab/noche). La verdad es que estaban genial (cierto es que para ser Grecia era caro, pero era lo más barato que había en Mykonos y estaban genial. con aire acondicionado, y frigorífico incluido). Enfundados ya en nuestro look playero, pasamos toda la tarde en la playa del camping. Nada del otro mundo, pero más que suficiente para empezar las vacaciones. Cena rápida en el propio camping y a la cama (nos pasó factura el madrugón y el ferri).

Una de las habitaciones.

Teníamos claro que queríamos visitar la isla de Delos. Así que como la previsión meteorológica para el 25 no era muy buena, decidímos aprovechar para hacer turismo. El barco para ir a Delos sale del puerto de la ciudad (cuidado, porque hay 3 puertos diferentes). Llegamos por los pelos, porque entre que tuvimos que coger un autobús para llegar a la ciudad, comprar algo para comer y correr por medio Mykonos... Pero bueno, conseguimos subirnos al barco (creo recordar que eran 10€/pax, pero no estoy segura) que era lo importante. Además, tuvimos suerte, ya que al llega a la isla, ¡¡no tuvimos que pagar la entrada!! ¡¡Parece ser que los sábados es gratis!! Así que un pellizco que nos ahorramos;) En la isla quedan poquitas ruinas y la verdad es que hay que echarle imaginación, pero bueno, está bien. Además, si subís al punto más alto de esta isla deshabitada, hay una vistas muy chulas.

Las nuevas estátuas de la isla de Delos.

Al regresar era mediodía, así que comimos un sandwich y nos fuimos a recorrer la ciudad. Para mí, lo más bonito de la isla. Sobre todo, la zona de la pequeña venecia. Ahora, cualquiera se sienta en uno de esos bares-restaurantes. ¡Menudos precios! Pero bueno, como en cualquier sitio turístico. Por la noche, tras cenar en un lugar que casi mejor no recordar, nos montamos en el que descubriríamos que se podría haber llamado el autobús de la muerte, jajaja. Y es que, el Dragon Khan no tenía nada que envidiarle a aquel autobús:)

Little Venice, Mykonos.

Llegó nuestro último día en la isla y decidimos descansar. Así que nos fuimos a una playa perdida (tan perdida que los únicos allí a parte de los operarios que desmontaban el chiringuito veraniego, eramos nosotros). Unos cuantos baños y sandwiches de nocilla después, nos dirigimos a uno de los garitos más molones de la isla, jajaja. Por lo visto, en esta discoteca, Super Paradise Mykonos, hay fiesta constante durante el día. Desde luego, nosotras le dimos vidilla al sitio, porque fuimos las únicas que estuvimos dándolo todo en la pista, jeje.

Foto de rigor en el Super Paradise.

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