miércoles, 10 de febrero de 2016

Día 4 - Berlín

Último día en la ciudad. Hoy vamos más  con calma.  Desayunamos tranquilamente aprovechando el buffet y tras el check-out, nos dirigimos al Oeste.

Empezamos nuestra ruta por la Iglesia del Recuerdo. Una iglesia que sufrió duramente los bombardeos de las IIGM y de la cual poco queda hoy en día.  A su lado,  se ha construido otra iglesia mucho más  moderna muy curiosa de ver. Nada similar a lo que hayamos visto hasta ahora.

Después, paseamos por las calles buscando la bolsa de Berlín,  el Teatro y varias otras localizaciones.  Lo cierto es que en esta zona de la ciudad poco creemos que hay que ver. Además de la iglesia, se aprecia que es una zona más  avanzada de la ciudad debido a las tiendas de lujo que se observan. Finalizamos nuestra visita al Oeste entrando a KaDeWe,  unos grandes almacenes al estilo de Harrod's en Londres.


Del oeste decidimos volver a la zona de Reichstag ya que se nos había quedado una pequeña cosa por hacer.  Desde la cúpula,  habíamos observado que en la Cancillería Federal se encontraba una escultura de Chillida. Es curioso ver algo tan familiar fuera de su contexto habitual.

Tras una odisea con el U-Bahn y el S-Bahn,  llegamos a la zona de la Gendanmenmarket para comprar algo de chocolate en una de las chocolatera más  famosas de Berlín. Ya se acerca la hora de comer así que,  nuestra última parada antes de recoger el equipaje de hotel es un restaurante vietnamita. Y,  cómo  no,  si habéis leído el diario de Vietnam,  sabéis lo que no podía  falta: ¡Wantan Hoi an! Eso es lo bueno de viajar,  que vas conociendo nuevas cosas e incorporándolas a tu vida.


Ya sólo  nos quedaba coger el equipaje,  ir al aeropuerto y dos vuelos de vuelta a casa,  en el primero de los cuales me dormí  antes de despegar y me desperté  en pleno aterrizaje. 

lunes, 8 de febrero de 2016

Día 3 - Berlín

Es el primer día que el cielo no despierta totalmente despejado. Precisamente el día que nos vamos a visitar el muro.  Pero como no podemos hacer nada al respecto,  cogemos los paraguas y allí  nos vamos.

El barrio en el que se encuentra el East Side Gallery no tiene nada que ver con lo anterior. Es curioso ver algo que en su momento  marcó un antes y un después en la vida de tanta gente. Nos ha empezado a herrera cosa linda así que nos hemos escapado a la estación de tren para refugiarnos y tomar un café.



Tras el descanso,  nos hemos dirigido  hacia la isla de los museos.  Por el camino hemos tenido que hacer una parada técnica en una universidad  para ir al baño.  Ahí hemos entrado nosotros con nuestras pintas entre profesores trajeado. 😂😂😂

Primero hemos decidido ver  el Museo de Pergamo.  Es el museo de Berlín que todo el mundo recomienda. La verdad es que es muy completo y que la entrada incluya audio guía está genial.


Sin embargo,  tras dos horas  nos hemos dirigido al Neues  Museum y horror.  No merece la pena.  Réplicas por doquier.  Mal.

Cimo la exhibición del monumento del Holocausto cierra a las 7, o eso habíamos leído, nos dirigimos hasta allí  para aprovechar el tiempo.  Pero,  evidentemente,  estaba cerrado.  Así que ya reventados,  sin comer y teniendo en cuenta el ritmo de la ciudad,  decidimos que lo mejor es ir a cenar.  Y,  ¡qué  buena idea!

Nos dirigimos a orangestrasse 162. Nos han recomendado Max und Moritz para comer el típico codillo alemán. Ahí  que nos vamos.  Muchos trasbordo en metro nos hacen salir en una calle,  para variar,  poco iluminada.  Pero a la altura del 162, nos encontramos la típica taberna alemana.  Nos colocan en una pequeña mesa alta ya que el local está  completo.  ¡Un lunes! Pero sí,  aquello está  atestado de alemanes.


15min más  tarde ya estamos degustando nuestra cerveza casera y el plato de codillo.  Menos mal que somos de buen comer y no habíamos comido nada desde el desayuno.  Muy recomendable.
De ahí  sólo nos quedaba ir rodando  hasta el hotel para descansar.


Día 2 - Berlín

Hoy el día ha empezado bien temprano. Teníamos que estar a alas 8.15 en el Reichtag para la visita de la cúpula . así que,  tuvimos que coger un taxi para poder llegar a tiempo. Vimos el despertar de la ciudad desde arriba mientras que la audio guía nos iba informando sobre datos históricos, arquitectónicos y políticos. La verdad es que merece la pena,  más  siendo gratuita.  Lo único que hay que hacer es reservar en la página web.

A la salida,  nos dirigimos al Starbucks de la Puerta de Brandenburgo ya que íbamos a realizar un free tour tras todas las recomendaciones recibidas. Así que,  café  en mano,  empezamos a recorrer las calles y la historia de la ciudad de Berlín. Lo cierto es que nos sorprende como Javier nos va indicando mil cosas (ya que el recorrido es el mismo que hicimos ayer por nuestra cuenta).












A la 1, finaliza el tour en la Universidad de Humbold,  aprovechando el buen tiempo que hace,  nos dirigimos al mercadillo que cada domingo go se organiza en Mauerpark. Puestos de artesanía,  ventas privadas en las que rebuscar,  y,  como no,  puestos de comida.  Así que primero hacemos una parada técnica para degustar la famosa Currywurst  con una Pilsner y tras reponer fuerzas nos perdemos entre los pasillos de objetos con más o menos valor.  La verdad es que merece la pena por ver a los berlines es en su plan de domingo. En los alrededores,  además,  se ponen diferentes grupos de música a tocar y crea un ambiente muy de mercadillo. 



A eso de las 5, nos perdimos por el barrio ''.  Un barrio que parece que tiene que tener mucho movimiento en verano ya que está lleno de terrazas.

Tras dar una vuelta, decidimos ir al monumento del holocausto a ver la exhibición ya que es de lo poco que cierra más  tarde de las 6 (una de las grandes pegas de Berlín). Pero al ir al metro,  nos comunican que hay algún problema.  Así que, al final nos dirigimos en tranvía a Alexanderplatz porque no íbamos a poder ver gran cosa de la exhibición.

Nos tomamos una cerveza,  por eso de hacer tiempo,  ya que,  como os he dicho,  a partir de las 6 uno ya no sabe qué  puede hacer. Así que a una hora que nos parece 'más apropiada'  no vamos al Sony Centre para ver de noche Postdamer Platz y cenar algo.  Acabamos en un Australia o cenando canguro. ¡Para dar al altos de alegría! 

Tras dar buena cuenta de la cena,  intentamos localizar la filarmónica,  que se encuentra en las inmediaciones,  pero nada,  otro intento fallido. Así que,  en 15min andando nos plantamos ya en el hotel.

sábado, 6 de febrero de 2016

Día 1 - Berlin

A finales de diciembre,  el Olentzero tuvo a bien enviarnos durante los 4 días de carnavales a conocer una ciudad de la lista de pendientes.  Así que,  esta mañana,  a las 4 de la mañana  ha sonado el despertador para ponernos en marcha.

Con la intención de aprovechar al completo los cuatro días, el. Vuelo salía  desde Bilbao a las 6.45 de la mañana.  Así que,  hemos empezado con madrugón. Pero nos ha dado tiempo de sobra para llegar con tiempo al aeropuerto,  dejar el coche en el parking de larga estancia,  incluso a desayunar antes de pasar el control.

Embarcamos nada más llegar  ña la cosa y el primer vuelo se nos pasa volando (y durmiendo ). En Bruselas tenemos una escala de 1h que aprovechamos para un café y corriendo al otro vuelo. Para las 11 estamos en el aeropuerto de Tegel.

La primera misión es clara: buscar la oficina de información para comprar la welcome card.  Nosotros,  a pesar de que creemos que no le vamos a sacar el rendimiento necesario,  cogemos la opción de 4 días para olvidarnos del tema. 31.5€ por persona.

Nos montamos en el autobús 128 para llegar hasta Kurt-Schumacher-Platz desde donde cogeremos el metro hasta el hotel.  Al menos esa es la intención inicial proque ya sabéis que los autobuses no paran en todas las paradas siempre.  Ahí  estamos debatiendo qué  será  lo que vemos por la ventana cuando nos damos cuenta de que es nuestra parada.  Arranca el autobús y gracias a los alemanes que están  montados,  conseguimos que el chófer pare 10m más  adelante.  Ya desde ahí,  nos dirigimos sin problemas hasta el hotel  Gat Checkpoint.  La primera impresión es buena: bien ubicado, sencillo pero suficiente para visitar una ciudad 4 días.

Dejamos los bártulos  y nos dirigimos,  como no,  hacia el Checkpoint Charlie. El tiempo acompaña mucho y nos sorprende ver grupos enormes de gente.  Hasta que al rato nos damos cuenta que son grupos de free tours o similares.  Un poco cortos que somos. 

Tras las fotos de rigor, nos dirigimos a la Topografía del Terror.  Id con tiempo ya que hay mucha información dentro y por muy ligero que se vaya,  nosotros hemos pasado cerca de una hora. No vais a encontrar nada nuevo sobre Alemania pero merece no olvidar la historia.

Ya con las tripas rugiendo, nos vamos hasta Postdamer Plata y comemos en Vapiano (una cadena italiana que nos habían recomendado ya que es pasta hecha allí al mimento).  La verdad es que en 40min estamos fuera: un servicio bueno, bonito y barato con una organización curiosa y muy efectiva. Recomendable.

Empezamos la tarde visitando el monumento a las víctimas del Holocausto.  Lo cierto es que nos ha sorprendido in situ. Muy curioso.  Después nos hemos dirigido a la Puerta de Brandenburgo y el Bundestag para recorrer Unter den Linden. Visitamos la biblioteca estatal, la Universidad Humbold,  Bebelplatz donde está  el monumento a la quema de los libros.  Hemos continuado con la catedral de Santa Eduvigis: una mezcla entre moderno y clásico que a mí me ha sorprendido.


Tras ver la estatua de la mujer con su hijo en brazos en la Nueva Guardia,  hemos visitado brevemente el Museo de Historia Alemana centrándonos en la historia del siglo XX.  Cuando a las 6 nos han echado, hemos pasado por la Isla de los Museos acabando en Alexanderplatz.  Nos sorprende a lo largo de todo el día el silencio que impera en la ciudad. Bastante temprano,  acabamos cenando en los alrededores del hotel escuchando a el Cigala y Zenet.