domingo, 23 de agosto de 2026

Día 10 - Gdansk

Hoy tenemos el día completo para visitar Gdansk. Pero como bien nos había alertado el gobierno via sms, estamos inmersos en una buena tormenta.

El plan inicial es hacer el free tour a las 10:15. De hecho, no quedaba hueco y al escribirles, fueron super amables y nos lo cambiaron sin problema. Sin embargo, la lluvia es bastante incesante y a pesar de ir con paraguas, llegamos a la vuelta de la esquina. Le vemos lagunas al plan. Así que decidimos abortar misión.


Volvemos a casa y recalculamos la mañana mientras vemos algún vídeo de Gdansk para situarnos y coger ideas (ya que no vamos a hacer free tour, aprender algo). Así que decidimos que la primera parada es la grúa medieval que nos queda relativamente cerca y es a cubierto. En sandalias para tener calzado seco por si acaso, nos vamos plisti-plasta.

Al rededor de la grúa tienen una pequeña exposición pero lo realmente interesante queda a mitad de la visita cuando puedes ver parte de la estructura de madera de la Edad Media.


Al salir, no ha amainado, cogemos un malísimo café que nos tomamos en casa para esperar que pare un pelín. En cuánto lo hace, nos dirigimos a la basílica de Santa Brígida, pero de camino, nos encontramos con la joya del día: ¡un mercado de comida callejera! Ya tenemos claro dónde va a ser la comida.

Visitamos la basílica de Santa Brígida cuyo altar está hecho de ámbar. Realmente diferente y curioso. Merece sin duda su visita. Además, nos encontramos con una pequeña exposición sobre la creación de Solidarnosc. Aprovechamos también para ver el molino pequeño y el grande ya que estamos por la zona.


Y de ahí, evidentemente, al mercado a disfrutar de comida india y tailandesa. Ñam Ñam. Merece mucho la pena ir al mercado si se es de comida callejera. Para nosotros ha sido una grata sorpresa pero es cierto que nos encantan estos sitios.


Tras una pequeña pausa en casa, nos queda dar un pequeño paseo de nuevo por la parte central de Gdansk, visitar alguna de las basílicas y conseguir algún otro sello. Y visitar Koi Midori para um café, claro está. Hay que resarcirse del mal café de la mañana.


Para finalizar el día, solo queda hacer la mochila por penúltima vez. Mañana nos toca el último desplazamiento antes del fin de fiesta.

Pasos: 15.651

sábado, 22 de agosto de 2026

Día 9 - Wroclaw - Gdansk

Toca cambio de ciudad. Y no solo eso: un trayecto bastante largo de tren (4h 40min). Como ya tocaba madrugar, madrugo un poco más para ver el amanecer con las vistas del apartamento. Luego ya, toca recoger todo y nos marchamos a la estación de tren con el autobús K que nos coge en la puerta y nos deja en la puerta también.


En la estación tenemos tres misiones:  saber de qué anden parte nuestro tren, averiguar si hay sellos de la estación y, finalmente, coger el desayuno. Nos dividimos en las misiones. Nuestro tren no aparece, pero hay uno similar en número y hora así que preguntamos y nos dicen que no hay que hacer caso al número del tren.🙈🙈🙈😂😂😂 Lo bueno es que sí tienen sellos así que libretita en mano y a seguir llenándolo. El desayuno estaba claro: café y el Donuts relleno de Dobra Pączkarnia para probarlos frescos.


Con los deberes hecho, nos vamos al andén. En seguida entra el tren por la vía pero cuando buscamos nuestro vagón, el 9, nos damos cuenta de que solo llegan hasta el 10. Está siendo una mañana accidentada. Pero nos indican que esos vagones llegarán más tarde. Dicho y hecho. Curioso ver qué tu vagón llega más tarde. Así que en cuanto llega, nos montamos y nos situamos. ¡Y está vez sí! ¡Vamos en dirección de la marcha y en la misma fila!👏🏻👏🏻👏🏻


Tenemos tiempo para todo: desayunar, hacer algún pasatiempo, ver algún vídeo, echar una cabezadita,... Hasta que se para el tren en medio de la nada. Muchos anuncios en polaco que desciframos gracias a la IA. Y así, llegamos con una hora de retraso.


Así que, aprovechamos que nos queda una hora para entrar en el alojamiento para comer cerca del alojamiento. Caemos en una hamburgueseria de pulled pork que está francamente buena.


Al entrar al apartamento, aprovechamos para poner la colada en marcha en la lavadora de la Poly pocket (¡es enana!) mientras descansamos y nos situamos.


Arrancamos la tarde callejeando. Al llegar al paseo del río Motlawa, percibimos que hay mogollón de gente. Nos llama la atención a pesar de ser viernes. Entramos por la calle mariacka para echar un ojo, como no, a las joyerías de ambar. Seguimos callejeando llegando incluso a encontrarnos una banda de música antigua que incluso recuerdan a los txistularis. Desde la calle larga, llegamos a la puerta verde donde hemos que justo este fin de semana se celebra la 30° edición de alguna competición de navíos.

Lo cierto es que el paseo que damos no nos deja indiferentes. El personal que pasea es indescriptible.🙈🙈🙈 Cuando empieza a caer la noche, la ruta habitual: paseíto al supermercado a por la cena.

Pasos: 9.849

viernes, 21 de agosto de 2026

Día 8 - Wroclaw

Último de en Wroclaw. A pesar de haber habido tomenta por la noche, amanece despejado así que tenemos suerte.



Vamos paseando por el rio. Se nota que es más temprano y que la gente todavía no está por esa zona.  Ofertas para paseos en barco, visita a los pájaros de Magdalena y poco más. 


Llegamos puntuales al Panorama de Raclawice. Hay pases cada media hora y va acompañado de una audioguía (que ofertan en 26 idiomas si no observé mal). Lo cierto es que no me hacía especial pero ilusión verlo pero es verdad el hecho de ver un cuadro en 360 es curioso. La perspectiva está muy bien trabajada y sí que te da esa sensación de estar en medio de la escena que se relata. Se agradece la explicación de la audioguía para entenderla.


A la salida, tras conseguir nuestros sellos correspondientes (rarísimo porque está vez entras a las oficinas para ello), toca la pausa matinal. A ver si nos íbamos a saltar el café pertinente. Esta vez, toca para en Enklawa, cafetería que se encuentra en el mercado en la que tuestan el café. Uno de los mejores que nos hemos tomado en lo que va de viaje por Polonia.


Con un pelín más de energía, nos vamos para la universidad. Otra de las visitas ineludibles. En la torre matemática nos encontramos con otros del free tour, señal inequívoca de que está ciudad es bastante pequeñita , aula Leopoldina, oratorium y exposición. Aunque entiendo la visita, no son de mi gusto personal pero reconozco que la técnica es impresionante.


Ya es medio día así que decidimos comer en la zona universitaria, concretamente en Leopine. Lo bueno: al ser self-service puedes escoger lo que quieras. Pero sinceramente, comimos mejor ayer en el mercado, sin duda. Eso sí, con la tripa llena, y estando al lado de casa, nada mejor que un pequeño descanso para seguir con la tarde.

Fuerzas repuestas. Así que última vuelta por la ciudad. Primera misión: devolución de cascos (estamos ya acostumbrándonos a lo que nos va a tocar en unos meses). Nos acercamos a Ruska 46, la zona alternativa. Pero es demasiado pronto así que no se ve demasiado ambiente. Seguimos con la caza de gnomos por la plaza de la sal hasta llegar al Gnomo 'principal': Krasnal papa.


Con la tarea hecha, nos queda tomarnos una cervecita en la cervecería más antigua (es de 1271). Pero no lo hacemos solos, ya que M., que está viajando también por Polonia, está en la.ciudad. Así que hay que aprovechar la coincidencia :).


Tras ponernos un poco al dia de nuestros respectivos viajes y cruzar algún que otro consejo, toca irse despidiendo. Mañana a nosotros nos toca madrugar un pelín y todavía nos queda pasar por el super (¿Habrá algo que me guste más que el turismo de supermercado?).



Pasos: 16.347 pasos 

jueves, 20 de agosto de 2026

Día 7 - Wroclaw

Ya de día, toca arrancar. Comenzamos el día con un free tour para situarnos, sobre todo, en la historia de la ciudad. Entender que la ciudad fue alemana hasta hace 80 años ayuda para aclarar el porqué de la arquitectura o del urbanismo que presenta la misma. Pasamos la mañanas caminando desde la plaza del mercado hasta la catedral, pasando por la universidad o el mercado (Targowa). Todo ello, aseverado onnumos cuantos gnomos, por supuestos. Esta vez ni pausa para cafecito si quiera.



Así que al acabar, decidimos aprovechar para comer en el bar de leche (Polskie smaki)  del mercado. En este tipo de establecimientos suele haber algo de cola pero tenemos suerte de que todavia no ha llegado el grueso de gente. Nos venimos arriba queriendo probar diferentes cosas y acabamos demasiado llenos. El precio: muy razonable.


Como el plan del día es acabar pasado el anochecer, decidimos volver a descansar un rato. Una pequeña siesta siempre ayuda. Nos llega una alerta de temporal como el que nos llegó en Cracovia así que puede que mañana sea un día pasado por agua. Con suerte nos hemos dejado para el día siguiente dos actividades que son en interior. Así que café en mano, nos vamos a recorrer las distintas islas. Un paseo agradable que nos lleva hasta la catedral de nuevo.


Con el fin de hacer algo de tiempo, nos tomamos algo en una terraza de al lado. ¡Esos sofás son como nubecitas! Sobre las 19:50 decidimos marcharnos con una parada en el baño. Pero nos toca salir corriendo: ¡el farolero ya está aquí!


Y es que en la zona de la catedral existe un farolero que cada atardecer enciende unas 100 farolas con gas. De los más curioso de ver, la verdad. Eso sí, al final del trayecto, gordas de gente. ¡Cuánto maleducado suelto, señor! Al acabar, aprovechamos para hacer unas cuantas fotos por la zona y poco a poco, volvemos a hacer el paseo de vuelta a casa. Paseo en el que nos toca apretar un pelín el paso cuando empiezan las primeras (y únicas) gotas.


Pasos: 16.374

miércoles, 19 de agosto de 2026

Día 6 - Cracovia - Wroclaw

Hoy toca cambiar de ciudad. Así que tras desayunar y recoger todo, nos vamos a por el tranvía. Pero en la parada llega la primera sorpresa del día: el tranvía 17 no pasa por nuestra parada (nunca habíamos tenido un fallo así con Google). Así que buscamos alternativas que nos acerque a la estación.

Ya en la estación, tras pasar por el aseo (que es de pago) subimos al andén cuando una señora se cae hacia atrás en las escaleras mecánicas: la gente a penas ayuda y la escaleras no cuentan con botón de emergencia. Todo raro cuanto menos. Ya con el susto un poco pasado, llega el tren y nos montamos en nuestro vagón. Pero cuando arranca, nos damosncu nota de que vamos a contramarcha (yo no sé si es que no entendí bien la señal o me confundí; lo comprobaremos en los próximos viajes). Me consuela ver que a los de delante les ha pasado igualmente.


Tardamos unas 3h en llegar a Wroclaw, que tiene una estacion de tren muy bonita. Aprovechamos para hacer la compra rápidamente en la misma estación ( ¡Viva Biedronka!) y nos vamos en autobús al apartamento, que nos deja en la misma puerta.

Nos situamos, comemos y descansamos un poco antes de salir a dar una vuelta por la ciudad. Lo primero para arrancar es un poco de cafeína así que hacemos una parada técnica en El gato donde también tienen drip bags así que otro souvenir.


Ya con algo más de energía nos vamos a la plaza del mercado. Hay que decir que en este país la luz al atardecer es muy bonita. Mil fotos, la visita correspondiente a la oficina de turismo, otros mil gnomos, un pianista. Todo esto en una única plaza jjjjj. Al anochecer tiramos para casa. Mañana será otro día.


Pasos: 10.739

martes, 18 de agosto de 2026

Día 5 - Cracovia

Último día en Cracovia. La idea es un día relajado ya que realmente no tenemos nada indispensable que hacer. Así que después de descansar y desayunar tranquilamente, salimos a pasear por nuestro barrio, Podgóze. Un cafecito gente a la iglesia de San José y una visitilla rápida para acercarnos a las escaleras de colores. Que no dudo que en su momento lo fueran pero hoy por hoy ya, no.

Nos cercanos a la Sinagoga Remuh. Realmente no merece la visita pero teniendo tiempo, decidimos entrar. Como ya es medio día, nos acercamos a Kuchnia Domowa Sąsiedzi a comer. No está mal y el lugar es agradable pero el placki con gulash de la plaza nueva era mucho más rico.


Para el café, no nos desplazamos más que unos pocos metros ya que acabamos de cytat café: buen ambiente, agradable, con mucho espacio y un café 4/5 (vuelve a tener un toque quemado del tueste).


Nos quedamos por el barrio judío. Aunque observamos que a pesar de haber mucha hostelería, hay poco comercio. Nos queda una última parada: el bar Singer, así que el refrigerio de la tarde nos lo tomamos en la terraza. ¿Y con quién nos cruzamos? Evidentemente, con Jairo.😂😂😂 Si es que al final nos movemos por pocos sitios.


Está dada tormenta para ultima hora del día y en cuanto se empieza a oscurecer, cogemos y nos vamos hacia casa. Cogemos primero 4 cosas para el tren de mañana y en tranvía a casa. Y llegamos justo cuando empiezan las primeras gotas del tormentón que cae. Solo queda dejar las mochilas preparadas y cenar. Mañana toca cambiar de ciudad.

CAFETERÍAS DE CRACOVIA 
- Karma 3.5/5. Bien pero un punto quemado que amargaba de más 
- Knitted coffee 5/5. Muy rico y bien preparado con sabor y cuerpo
- Boho. 4/5. El café rico pero la preparación del flat white fue..... rara. La leche demasiado espumada y no se mezclaba.
- Yellow Monkey. 3.75/5 Rico pero para mi gusto, le faltaba cuerpo. El lugar muy agradable.
- Emigrant. 3.75/5. Estaba rico pero poco sabor.
- Cytat. 4/5 Lugar muy agradable. El café rico pero tenía un ligero punto a tueste de más.

Pasos: 11.919

lunes, 17 de agosto de 2026

Día 4 - Cracovia

El día comienza arrancando temprano ya que s las 8:15 ya vamos camino a las Minas de Sal. A las 9:00 comenzamos el tour de dos horas con Martin, quien me recuerda la importancia de la entonación más que de la pronunciación incluso. Todas mis neuronas a full para intentar comprenderle.


Durante dos horas, recorremos la mina de sal, visitando diferentes cámaras y capillas. Según nos cuenta, la mina consta de 250km en total. Al finalizar la visita tiene opción de visitar el museo peor nosotros pintamos por irnos. La salida se convierte en un Scape room pero finalmente, conseguimos tomar aire fresco. Bueno "fresco" porque hace un calor de mil pares de demonios.


Así que buscamos la sombra para tomar un refrigerio. Antes de volver a Cracovia, visitamos la Torre de Graduación, la cual, al parecer, tiene propiedades curativas a nivel respiratorio. Yo me quedo con que es relajante pero más allá...


Siendo la hora que es, volvemos a coger un Uber para acercarnos a la zona del castillo a comer en un bar de leche de la parte vieja. Una cabezadita en el Uber también cae, no vamos a negarlo.

Ya en el centro,  vamos al bar de leche que teníamos fichado pero entre la cola y el calor que hace también dentro, decidimos buscar plan b. Y menos mal porque hubiera acabado en la cárcel tras asesinar a una polaca por maleducada. Acabamos en el local de al lado, Mamita, donde un menú de bebida y dos porciones de pizza nos cuestan 28 zl. Perfecta paradita la fresca de un callejón.


Para seguir con la pausa y para seguir huyendo del calor infernal del mediodía, nos acercamos a Yellow Monkey a tomar un café, no sin antes tirarlo por la taza. En fin, cosas que pasan. Un poco de aire acondicionado, un poco de ver el perfil de gente que circula y un souvenir en formato de café más tarde, nos vamos hacia el castillo. Buscamos los sellos correspondientes y la sombra, porque aunque ha bajado, sigue apretando.


Aprovechamos la tarde para ir paseando por el Vistula, primero junto al dragón, después rodeando todo hasta volver a Kazimierz. Un paseo que podría haber sido más agradable con algo menos de calor pero...c'est la vie! Rozando los 20.000 pasos (iba s ser un día tranquilo), nos vamos a tomar una cerveza fría en Mleczarnia donde, para no perder la costumbre, nos encontramos con Jairo, el guía del tour.


Cada día entiendo más a los parisinos cuando se sientan de cara a la calle. ¡Lo interesante y divertido que es observar a la gente que pasa por la calle! Eso sí, en Polonia todavía no han aprendido a sacar las cervezas frías como se merecen.


Hoy toca seguir probando comida polaca, pero esta vez al estilo que más nos gusta: ¡comida polaca callejera! En la Plaza Nueva nos decantamos por probar un zapiekanka standard en Endzior y placki con gulash en el puesto Placowe Love siguiendo la recomendaciones de Jairo. Empieza a chispear así que buscamos resguardo en los puestos. La espera del zapiekanka es larga y la verdad, bien, pero no nos parece nada del otro mundo (no deja de ser un Panini). Sin embargo, con el placki con gulash, todo lo contrario. Es más, repetimos 😂😂😂. Totalmente recomendable. Eso sí, estando en la terraza nos toca salir corriendo a resguardo cuando empieza la tormenta. Es momento de acabarse el plato y poner rumbo a casa en tranvía.


Ya en casa, ducha, un postrecito y lavadora en marcha. Aunque el drama no se había acabado puesto que la lavadora al acabar no se abre. Al final, nada que la fuerza bruta no soluciona.😂😂😂

Pasos: 22.775