En la estación tenemos tres misiones: saber de qué anden parte nuestro tren, averiguar si hay sellos de la estación y, finalmente, coger el desayuno. Nos dividimos en las misiones. Nuestro tren no aparece, pero hay uno similar en número y hora así que preguntamos y nos dicen que no hay que hacer caso al número del tren.🙈🙈🙈😂😂😂 Lo bueno es que sí tienen sellos así que libretita en mano y a seguir llenándolo. El desayuno estaba claro: café y el Donuts relleno de Dobra Pączkarnia para probarlos frescos.
Con los deberes hecho, nos vamos al andén. En seguida entra el tren por la vía pero cuando buscamos nuestro vagón, el 9, nos damos cuenta de que solo llegan hasta el 10. Está siendo una mañana accidentada. Pero nos indican que esos vagones llegarán más tarde. Dicho y hecho. Curioso ver qué tu vagón llega más tarde. Así que en cuanto llega, nos montamos y nos situamos. ¡Y está vez sí! ¡Vamos en dirección de la marcha y en la misma fila!👏🏻👏🏻👏🏻
Tenemos tiempo para todo: desayunar, hacer algún pasatiempo, ver algún vídeo, echar una cabezadita,... Hasta que se para el tren en medio de la nada. Muchos anuncios en polaco que desciframos gracias a la IA. Y así, llegamos con una hora de retraso.
Así que, aprovechamos que nos queda una hora para entrar en el alojamiento para comer cerca del alojamiento. Caemos en una hamburgueseria de pulled pork que está francamente buena.
Al entrar al apartamento, aprovechamos para poner la colada en marcha en la lavadora de la Poly pocket (¡es enana!) mientras descansamos y nos situamos.
Arrancamos la tarde callejeando. Al llegar al paseo del río Motlawa, percibimos que hay mogollón de gente. Nos llama la atención a pesar de ser viernes. Entramos por la calle mariacka para echar un ojo, como no, a las joyerías de ambar. Seguimos callejeando llegando incluso a encontrarnos una banda de música antigua que incluso recuerdan a los txistularis. Desde la calle larga, llegamos a la puerta verde donde hemos que justo este fin de semana se celebra la 30° edición de alguna competición de navíos.
Lo cierto es que el paseo que damos no nos deja indiferentes. El personal que pasea es indescriptible.🙈🙈🙈 Cuando empieza a caer la noche, la ruta habitual: paseíto al supermercado a por la cena.
Pasos: 9.849