El tren viene puntual pero está vez con parada de pocos minutos así que entre eso, entre que hay mucha gente para subirse al tren y entre que no entenderé el sistema polaco de tren en cuanto a asiento, la cosa empieza tensa: gente que viaja sin asiento sentada en el pasillo cuando todavía hay viajeros para subir al tren, gente que viaja sin asiento sentada en asientos que no les corresponde lo que implica mayor dificultad y lentitud a la hora de entrar en el tren, la poca paciencia polaca que en lugar de esperar a que la gente se vaya acomodando pasan sí o sí por cualquier sitio. De verdad, me entran ganas de pelea física. Llevo muy mal esa falta de educación/empatía/paciencia. Y para colmo, la primera parte del trayecto la hacemos con bastante calorcillo ( y a contra marcha porque al parecer no entiendo la web de los trenes polaca). Respiro hondo y me concentro en mi cafecito.
En poco más de 3 horas, llegamos a la capital polaca. Sacamos algo de dinero y nos vamos en autobús al alojamiento. Menos mal que Mateo, el dueño, nos recoge porque hubiera sido imposible llegar al apartamento por el laberinto que es la escalera. Pero ¡WoW! Este alojamiento podía ser o una estafa mugrienta o lo que resulta ser: un pequeño oasis en la parte vieja de Varsovia.
Aprovechamos el mediodía para poner una lavadora, comer y descansar un poco antes de ponernos en marcha por la tarde. Nos acercamos en autobús a la zona nueva donde aprovechamos para coger un café en Green Caffe Nero antes del free tour que sale de la gran fuente.
Hacemos el tour de la ciudad con Mariana, recorriéndola desde la zona más nueva que es donde antiguamente se situaba el gueto de Varsovia (el guetto más grande que constaba de 10km²) hasta la parte antigua de la ciudad. Aunque todo esto es bastante relativo ya que la ciudad fue destruida al 93% en 1945.
Al acabar, localizamos algo para hacer una pequeña compra (lo cual nos cuesta un poco al ser domingo) y nos vamos a casa para dar el día por finalizado.
Pasos: 18.214
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