Comenzamos el día desayunando tranquilamente. Lo cierto es que está casa invita a ello. Ya preparados, nos debatimos entre ir al Museo de Polín o al del Alzamiento. Finalmente nos decantamos por el segundo así que tras mirar la ruta y planear un poco el día, nos vamos al autobús para acercarnos a la zona.
La verdad es que la zona más de oficinas de la ciudad, que está en lo que era el gueto, es una zona que no dice nada. Llegamos al museo sobre las 11:00 y nos toca hacer algo de cola para entrar. Cogemos el audio guia en la tienda y creo que es algo indispensable para aprovechar la visita. Está está organizada en orden cronológico de cómo se desarrolló el izamiento de Varsovia. Tras casi 3h salimos del mismo no sin antes haber subido en el ascensor con unos polacos que cantan la canción del alzamiento mientras subimos ni habernos ido con las audioguías del edificio y que salte la alarma. La proxima que indiquen bien el cajón en el que hay que dejarlos.
Aprovechamos para hacer una pausa y tomar algo rápido en el Starbucks de al lado y cogemos el metro para acercarnos al Palacio de la Cultura y la Ciencia, es decir, elonumento de Stalin. Grande como él solo. También feo como él solo. Pero antes, decidimos hacer un pequeño desfalco en Uniqlo: souvenirs necesarios. Antes de abandonar la zona, visitamos el Palacio de la Cultura y la Ciencia y vuelta en autobús a casa.
Eso sí, nos encontramos con una manifestación a favor de los ucranianos en el centro. Y como no, también a los del bando contrario. Hay lenguajes que son universales.
Decidimos cenar cerca de casa en un local que nos recomendó Marian en el tour. Nos atiende incluso en español la camarera. Muy simpática. Y así nos damos un buen festín de salchichas, costillas, codillo y placki con gulash. Y para rematar, tarta de manzana con crema de vainilla. Riquísimo. Salimos rodando. De hecho, creemos que otras chicas también son euskaldunak, jajaja. Un día completo.
Pasos: 11.972
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